Alimentación inteligente y efectiva

Sazón Sula te da unos tips para una alimentación inteligente y efectiva siguiendo como pauta una dieta de frutas, verduras y lácteos.

Escríto por: Michelle Martínez

La buena alimentación es clave para obtener resultados positivos a diario y a largo plazo, en cuanto al fortalecimiento de la piel, corazón, sistema digestivo, etc.  Debemos consumir la cantidad ideal de productos de acuerdo con su composición y propiedades nutricionales, esto puede variar de acuerdo con la persona, edad, masa corporal, entre otros.

Los frutos y hortalizas de temporada son mucho más afectivos para suplementar nuestro cuerpo ya que no se emplea ningún aditivo durante la cosecha para madurarlos con anticipación, porque se sigue el ciclo natural, evitando así los llamados efectos secundarios.

Debemos consumir más verduras por su contenido de:

Densidad nutricional: Aportan muchos micronutrientes con pocas calorías.

Fibra fermentable: Este aporte convierte a las verduras en buenos prebióticos. Si añadimos vegetales fermentados (encurtidos) actuarán también de probiótico. Otro beneficio de la fibra es la saciedad. Si nuestro primer plato es una ensalada comeremos menos después.

Polifenoles: Durante mucho tiempo se creía que actuaban de antioxidantes una vez ingeridos, pero a raíz de muchos estudios se ha determinado que nos ayudan a la protección, elevando la producción de nuestras propias defensas.

Entre ellas el brócoli, coliflor, zanahoria, espinaca, lechuga, remolacha, esparrago, entre muchos vegetales ya sean de bulbo, raíz, hoja, tallo, flor, nos favorecen por su contenido de glucosinolatos, importantes en la prevención del cáncer, consumir 2 veces al día.

Adicionalmente en nuestro menú no debe faltar:

Lácteos: mantequilla, queso, leche, yogurt, ya que tienen composición de calcio y estos ayudan a mantener fuerte nuestros huesos.
Fruta: naranja, manzana, uvas, fresas, banano, mango, sandía, etc. Nos ayuda con las cantidades de azúcar que necesitamos al día, para mantenernos activos, y contando las muchas vitaminas que nos proporcionan y ayudan a nuestras defensas, tales como: Vitamina A, B, C, E, K, minerales.
Pan: 1 o 2 raciones al día, puede ser pan integral, el pan dulce contiene harina y azúcar que nuestro cuerpo no necesita.
Carbohidratos: 2-4 raciones a la semana, comer en exceso contribuyen a la aparición de diabetes y obesidad.
Carnes blancas: el pescado aporta proteínas y nutre el cerebro.

Carnes Rojas: de preferencia que sean magras, contienen vitaminas únicas como ser la B 12, solo la contienen las carnes de origen animal.
Huevos: 3-4 unidades a la semana, los niños pueden consumir de 6 a 8 unidades, siempre y cuando no haya tenido problemas con su peso, contiene vitaminas B2, A; minerales como: Yodo, Zinc, fosforo.
Frutos secos: 3-4 raciones a la semana, nos aportan energía, tienen fibra y colesterol bueno.

Como no todo es una norma, ocasionalmente podemos consumir, repostería, helados, dulces, pasteles, esto dependerá de nuestro diagnóstico clínico o de nuestra dieta.

En conclusión, es importante saber que no debemos limitarnos, sino tener un menú adecuado e inteligente, rico en nutrientes y abundantes vitaminas que fortalezcan nuestro rendimiento físico e intelectual.